

"El bebé abandona o (aun peor) es extraído a la fuerza de un lugar en donde lleva meses, sobre todo los últimos, no solo contenido sino apretujado al máximo. Un espacio en donde jamás se encuentra en silencio. Los órganos del cuerpo de su madre, emiten sonidos constantes. Un entorno caliente y húmedo.
No hablaremos de si es o no cómodo para el, eso dependerá de la situación de bienestar o malestar que la madre este pasando, pero, para él, es un ambiente conocido familiar, el único. Todo lo demás, es nuevo.
No hace falta pensar mucho para imaginarnos la sensación de miedo e inseguridad que le producirá perder los limites, la contención física, que hasta ese momento tiene, que su cuerpo no se encuentre con nada para tocar, que le permita sentir que no está cayendo al vacío.
Solo hay que mirar a un recién nacido y observar el gesto de sus extremidades, rígidas, intentando contenerse solo, mientras l@s que estamos fuera no prestamos atención en absoluto al terror que le embarga.
Después, le espera la soledad (como dice Jean Liedloff, en su libro "el concepto del cotinuum"), en una cuna con tejidos fríos e inertes, seca, inamovible y en un aterrador silencio. Ante esta situación solo tiene dos opciones: gritar reclamando lo que le pertenece, los brazos de su madre u otro ser vivo sin los cuales se siente morir, o dormir para no sentir el dolor de la soledad, para la cual no viene preparado".
Ángeles Hinojosa
La perdida de contención
“Creando un Mundo mejor” Revista nº 11
Plataforma pro Derechos del Nacimiento
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El Concepto del Continuum (libro)
Según Jean Liedloff, el concepto del continuum se refiere a la idea de que, para alcanzar un óptimo desarrollo físico, mental y emocional, los seres humanos —especialmente los bebés— necesitamos vivir las experiencias adaptativas que han sido básicas para nuestra especie a lo largo del proceso de nuestra evolución. Para un bebé, estas experiencias necesarias son:
-Contacto físico permanente con la madre (u otro familiar o cuidador/a) desde el nacimiento.
-Dormir en la cama de los padres en permanente contacto físico hasta que el bebé decida lo contrario por sí mismo, lo que ocurre alrededor de los dos años.
-Lactancia materna a demanda.
-Permanecer constantemente en brazos o pegado/a al cuerpo de otra persona hasta que el bebé comience a arrastrarse o gatear por sí mismo, lo que sucede en torno a los 6-8 meses.
-Disponer de cuidadores/as que atiendan las necesidades del bebé (movimientos, llantos, etc.) sin emitir juicios ni invalidarlas. Es importante tener en cuenta que el bebé no debe ser el centro de atención permanentemente, aunque sí debe sentir que sus necesidades serán satisfechas.
-Hacer sentir al bebé y potenciar sus expectativas basadas en que es un ser innatamente social y cooperativo, al tiempo que fomentar su fuerte instinto de autoconservación. Igualmente, es básico que el bebé siente que es bienvenido y tenido en cuenta.
Los bebés cuyas necesidades continuum han sido satisfechas desde el principio a través de la experiencia “en brazos” desarrollan una gran autoestima y son mucho más independientes que aquéllos a los que se les ha dejado llorar solos por miedo a que se vuelvan unos “mimosos” o demasiado dependientes.


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