Han pasado cinco meses y medio desde que nació Guillem y de vez en cuando tengo pensamientos... me asaltan ideas, comparaciones, etc., del nacimiento de Guillem con el mío, con el de su padre...
Si comparo mi nacimiento con el de Guillem, son muy parecidos, yo fui la tercera hija, y el canal del parto lo tenía más que dibujado, iba embalada a salir... y como Guillem, supongo que no quería nacer en un hospital... imagínate dando vueltas por Barcelona en un taxi, y mi madre preocupada... no me dejaba salir... espera hija, que hasta que no lleguemos al hospital y los médicos nos tengan a salvo, nada de nada... pues eso, que al final todo fue "bien", pero en un hospital.
Es parecido el hecho de esos "nervios" del momento, ooohhh, que va a nacer mi hij@ sin el personal de referencia!! en el caso mio, de mi nacimiento, sin el personal del hospital y en el de Guillem no estábamos en la calle... estábamos en casa y todo estaba planeado, pero la situación era la misma... uuuiii que este niño va a nacer sin la comadrona...
Yo por lo visto, no quería llegar al hospital, pero al final llegaron... y Guillem quiso que este momento, fuera solo mio de su padre... rizando el rizo.
Javi, mi marido, nació en casa, el tiene 42 años y en aquella época se hacían partos en el hospital, pero Pura, mi suegra después de la experiencia de su primera hija en Sevilla, en un Hospital Universitario, dijo, si vuelvo a ser madre no voy a un hospital, y la segunda nació en casa y Javi, como ya he dicho también, aunque no tan fácil como con la segunda, debido dice, a que era muy gordito...
Pues también he encontrado semejanzas encuentro semejanzas con ella, porque yo no he querido repetir en un hospital después de mi primer parto, como ella... y su segundo parto y el de Guillem (mi segundo también), se parecen muchísimo... por la rapidez... bueno, yo con una comadrona de camino... pero
siendo madres solas en casa, sin comadrona quiero decir... ella sola completamente (bueno, con su hija mayor, de unos 2 años creo...).
Hablando con mi madre, después del nacimiento de Guillem, he descubierto que ella su primera intención con mi hermana mayor era la de parir en casa como se hacia entonces, pero las cosas se le torcieron... poco antes del parto, la comadrona que le tenía que atender, también embarazada, fue ingresada y sino recuerdo mal, le hicieron una cesarea... entonces el día del parto de Tere, mi padre se fue en busca de una comadrona, supongo que era otra que tenían de referencia, en Cerdanyola del Vallès (ellos viven en Ripollet) y cuando llegó a casa de esta mujer, se encontró con que no la quería atender: si es primeriza que se vaya al hospital... bueno, mi padre con los nervios del momento, se fue a casa y aparecieron en la Clinica Regina de Barcelona (en Ntra. Sra. del Coll).
Como todo les fue bien, en los embarazos siguientes no dudaron en volver, ellos habían vivido una mala experiencia en casa... y cuando llegó Gabriel, más tarde yo y por último Alicia, volvieron a la misma Clínica de Barcelona, que por cierto, hoy en día, no existe... cosa que me da muy mala espina!!
Después si sigo hablando de
más mujeres de mi familia, creo que algún primer hijo ha nacido en casa, pero los demás ya fueron al hospital... hay varias cesareas y a una tia materna, se le murió una nena en el parto (su primer hijo)... pensaba parir en casa, pero según cuenta, cuando fueron a picar a la comadrona, esta no les contestó y sabían que estaba en casa... al final, llegaron tarde al hospital y había complicaciones... una experiencia muy fuerte, que nos quedó ahí a toda la familia...
De mi primer parto, el de Laia hace ya casi 10 años, que os voy a explicar (en Mollet del V.), ya sabéis que yo tenía muy poca información y demasiada confianza en el sistema, después de romper aguas me fui al hospital, y bueno... un parto nada respetado, deshumanizado totalmente, dilaté en una habitación donde tenía una compañera que roncaba, tuve cambio de comadrona por cambio de turno, forceps, maniobra de Kristeller, ruidos al lado de la sala de partos... y a Javi para hacer el tema de los forceps y la m. de Kristeller se lo quitaron de encima muy disimuladamente... no contaron conmigo para nada y intuí que utilizaban un lenguaje de señas y demás, porque de golpe empezaron a saltar en mi barriga (maniobra de Kristeller) y demás, sin explicarme nada... son recuerdos algo difusos, pero que siempre los tengo por ahí... te queda una sensación de ser "nada", de haber sido ignorada totalmente... y de movimiento nada, para qué si ellos están muy cómod@s... ahí quietecita estás muy bien...
Si tuviera que ponerle algún nombre a esta manera de atender los partos, podría ponerle
"dictadura del parto", ya que no dejan que el cuerpo de la mujer exprese lo que esta sintiendo en cada momento. Tienes que callar, porque todo esta controlado desde fuera y además tienes que confiar te guste o no.
Pues así me fue mi primera experiencia como madre... otra alomejor estaría encantada con esta misma situación, porque "al final todo salió bien", o porque "cuando ves a tu bebé se te quita todo", pues a mi no me ocurrió...
También he pensado en
mi abuela materna, María, ella ha sido una mujer muy sencilla y con muy poca cultura, pero con mucha luz y muy humana. Ella nos explicaba que a mi tio Antonio lo parió sentado en la falda de su padre (porque mi abuelo estaba en el campo trabajando y no habían móviles para avisarle...), siempre lo recordaba como algo muy bonito y dicho así, parecía algo tan fácil... Tuvo cinco hijos (3 chicas y 2 chicos) y perdió a su madre con 2 añitos, la causa, el parto, creo que fue unos días después del parto. Eso es otra cosa más que ha quedado ahí en nuestro árbol genealógico... en las mujeres que hemos ido llegando...
Supongo que con el historial que tenemos, es normal que mi familia, no compartiera mi decisión de parir en casa (una bisabuela muerta después del parto y mi tia que perdió a su niña el día del parto... lo demás son partos en hospital, a mi entender no respetados...ya sean o no cesareas), y que además incluso los haya preocupado. Pero a partir de ahora, me gustaría que estos miedos, se conviertan en confianza.
Sabéis,
con Guillem he aprendido una cosa, entre muchas de las que he aprendido... os explico, embarazada de Laia, yo pensaba que todo sería muy fácil (el parto), y me vi envuelta en todo este tinglado... con el tiempo, cuando me venían pensamientos, me decía a mi misma... claro no tenías información... no eres una mujer fuerte... etc. etc., pero Guillem me ha enseñado una cosa, me ha devuelto mi parte de razón, parir es fácil!!!... y todas tenemos la fortaleza necesaria para parir... la información la necesitamos, si, pero es porque estamos muy desconectadas y entramos en un sistema que no respeta los ritmos y la naturaleza... no porque parir sea algo complicado.
Siento que una de las cosas que he venido a hacer en este mundo está relacionada con el nacimiento,
las mujeres no podemos olvidar que sabemos parir, que somos parte de la Naturaleza y la Naturaleza es sabia y sabe perfectamente lo que tiene que hacer... lo tenemos gravado en lo más hondo... Supongo que nuestras antepasadas no tenían más opciones que la de la casa y tuvieran o no miedo, no se planteaban nada... tenían que parir y punto,
sabían que todas las mujeres que habían existido hasta el día en que ellas parían, lo habían hecho así, sin más... y eso ya les daba fuerza y confianza, sentían que podían hacerlo. Ahora siempre tenemos la opción principal del hospital "dando por saco"... y la vocecita diciendo: pero... y si pasa algo... qué harás??? Creo que el hospital esta muy bien tenerlo ahí, por si acaso... pero no como una primera opción, y sobretodo teniendo en cuenta de la manera en que aún se tratan los partos...
Y sigo pensando... al plantearnos un parto en casa tenemos miedo a que pase algo ese día y pueda morir nuestro bebé... por ejemplo, por no mencionar el tema del dolor... una complicación y qué hacemos... y yo digo sí, puede morir un bebé en un nacimiento, de acuerdo, pero no es lo frecuente, y puede pasar también en el hospital... no hay accidentes de coche cada día?? muertos, heridos... son pérdidas humanas también... y las mujeres salimos a la carretera cada día (yo no, pero muchísimas lo hacen) con sus coches... ninguna dice oh, yo no conduzco más que me puede pasar algo...o me voy a comprar un coche blindado... Entonces,
cómo nos han convencido de que parir en casa es peligroso? ...y nos han ido mermando la confianza que hasta hace no muchos años la mujer tenía para parir, sintiéndose dueña de su proceso, de su cuerpo... qué ha pasado, por qué de repente tuvimos miedo y cedimos el poder???
Bueno, esta es una reflexión, que no ha hecho nada más que empezar, porque mi cabeza sigue dando vueltas y supongo que continuaré escribiendo sobre este tema en otro momento...