SER O NO SER... HE AQUÍ LA CUESTIÓN...

SER O NO SER... HE AQUÍ LA CUESTIÓN...
amorosa, cercana, mamífera, respetuosa... con tu bebé...

sábado 27 de febrero de 2010

Jan Tritten: El embarazo y el parto son los pasajes más cruciales y poderosos de la vida de la mujer...



“El desconocimiento médico de la fisiología y psicología normal del parto hacen que las madres y los bebés se pierdan el inicio más sano posible” dice Tritten. “Se viola su derecho humano de nacer naturalmente y sin intervenciones”

Tritten, que ha trabajado en la formación de profesionales del parto durante más de dos décadas, señala que los que atienden partos en cualquier lugar del mundo deberían promover el parto óptimo tal y como lo describe la International Motherbaby Childbirth Initiative.

“El embarazo y el parto son los pasajes más cruciales y poderosos de la vida de la mujer” dice Tritten. “Y cada madre y cada bebé tienen derecho a ser tratados con respeto durante el parto, desde el embarazo hasta el final. Debemos comprometernos para lograr el parto óptimo para cada madre y cada bebé”

El Parto es Nuestro comparte esta filosofía plenamente: consideramos que todas las madres y todos los bebés deberían ser tratados con el máximo respeto y cariño. Y entendemos que respeto no es sólo ser tratadas amable o educadamente.
El respeto por la fisiología del parto va mucho más allá, y precisa que los profesionales se formen, conozcan en profundidad y respeten las necesidades fisiológicas y emocionales de las parturientas, para empezar.

Jan Tritten, fundadora de la revista Midwifery Today.

Texto extraído del blog El Parto es Nuestro

COFRE DE LA HERENCIA FEMENINA



Estaba yo pensando... que bonito podía ser realizar cada una en su casa "el cofre de la herencia femenina", donde iríamos guardando la historia de los partos de las mujeres de la familia, de los nacimientos... toda la sabiduría que hemos ido atesorando durante la vida sobre este tema... también sobre la menstruación, cómo son y como nos sentimos en cada momento del ciclo... los rituales que hemos aprendido...

También podía estar bien, explicar que nos aleja de esta naturaleza femenina nuestra...

Este cofre iría pasando de generación en generación... y cada vez sería más valioso y más grande... más hermoso!

Te apetece crear el tuyo... yo creo que voy a empezar con el mío cualquier día de estos... Si quieres compartir alguna información envía un mail a kebuskasblog@gmail.com

viernes 26 de febrero de 2010

TU REALEZA CÍCLICA

Na...tu...realez…ah!…
cí…clic…ah!
sagrad...ah!...

Roj…ah!
secreci…on

Experienci…ah!
human…ah!
...
espiritu…al
anima…l…
mamífer…ah!

Expulsi…on…
dentr…oh!
...fuer…ah!
purific…acción…

Conexi…on…
introspecci…on!
expresi…on…
art…eh!
crea…ci…on...

Muert…eh!
nacimient…oh!
regeneraci…on!

MERCHE ESCURSELL

jueves 25 de febrero de 2010

MARIQUITA GARCÍA, LA PARTERA DE TAMARACEITE


Imagen: Mariquita García acompañada de sus dos hijas.

Hace unos días yo en una entrada hablaba de mi abuela María y hoy por casualidad he llegado hasta un blog, donde Esteban hablaba de la suya, Mariquita García, la partera de Tamaraceite (Las Palmas).
Con ella quiero inaugurar hoy una sección nueva... así que a partir de hoy si queréis compartir alguna historia para rendir homenaje a las parteras, a las que lo son y a las que lo fueron pero ya no están... podéis enviar un mail a kebuskasblog@gmail.com

...

Hoy les voy a hablar de una persona muy cercana, mi abuela. Ella se llamaba María García, Dios la tenga en el cielo, esposa de José Cabrera y muy conocida no solo por su labor, de la que les voy a contar a continuación, sino por su gran bondad. La gente de Tamaraceite la conocía por Mariquita García, la partera, y fue la "madre" de muchos de los niños que ahora tienen 40 y 50 años.

Todavía recuerdo su caja metálica amarilla, de galletas inglesas, donde guardaba sus artilugios para las operaciones que realizaba siempre en las casa de las parturientas. Ella sabía con solo tocar a la futura madre… sabía si "estaba para ella" y si no les decía "mi niña, tienes que ir para abajo". Ella nos contaba que las mujeres le suplicaban que hiciera lo que pudiese, que ellas no querían "ir para abajo", o sea, ir a la clínica, ya que eso suponía que había muchas posibilidades de que no volviera por el alto índice de mortalidad que había en la "Clínica Nueva" como así la llamaban, cuando antes de construirse la Clínica del Pino había una "clínica" que después fue Casa de Socorro en la calle León y Castillo.

Mariquita García no cobraba porque a las personas que atendía eran tan pobres como ella, que apenas tenían para comer. Ella lo hacía por amor a Dios y a las personas. Y como Dios da el ciento por uno, nunca le faltaba un plato de comida en su casa ya que la gente le pagaba con unas papitas o plátanos o lo que tuviesen. Pero no solo atendía a las mujeres de nuestro pueblo de Tamaraceite sino que venían a buscarla de otros pueblos cercanos y de Las Palmas. Sus hijas estaban acostumbradas a que cualquier hora de la noche podía tocar alguien, algunos venían en taxi, de los pocos que había por aquellos años, para que acudiera a asistir a su señora. Incluso en el ocaso de su vida, cuando la demencia fue tocando su cabeza, acudía a asistir a partos. Me cuenta mi tía que una vez tocaron en casa para preguntar por Mariquita García y salió en silencio sin que ella se despertara para decirle que ella ya no podía ir a asistir. Pero Mariquita si se despertaba quería acudir, y en más de una ocasión así lo hizo.

Cuentan las que vivieron esta experiencia que era tan buena que incluso quisieron llevársela a la Clínica a hacer de matrona, y ella amablemente dijo que ella ya no estaba para eso y que solo lo hacía por ayudar. Pero su labor no solo consistía en asistir en el parto sino que luego iba a realizar las curas a la parturienta, a lavar a los niños a las 24 horas y a las niñas a relizarle los agujeros de los oídos. Estoy seguro que muchos de los que nos leen fueron asistidos por Mariquita García y todavía la recuerdan.

Publicado por Esteban G. Santana Cabrera en su blog UN PASEO POR TAMARACEITE

LIBRO INA MAY GASKIN, PARTERÍA ESPIRITUAL: la naturaleza del nacimiento entre el amor y la ciencia



¿Cómo dan a luz las mujeres? ¿Cómo nacen los bebés? ¿Qué procesos fisiológicos, emocionales, espirituales y culturales ocurren en el nacimiento?

El libro “Partería Espiritual: la naturaleza del nacimiento entre el amor y la ciencia” de Ina May Gaskin nos ofrece una revisión de las prácticas que se realizan rutinariamente en la atención de la madre y el bebé, desde un enfoque ético y científico, así como una mirada amorosa que abarca las necesidades emocionales y espirituales de las mujeres, los bebés y las familias.

La Partera Espiritual
La siguiente discusión sobre la energía espiritual está basada en observaciones hechas en más de 2.000 nacimientos. Hemos encontrado que hay leyes tan constantes como las leyes de la física, la electricidad o la astronomía, cuya influencia en el progreso del nacimiento no puede ser ignorada.
La partera o el médico atendiendo el parto debe ser lo suficientemente flexible para descubrir la forma en que trabajan estas leyes y aprender cómo trabajar en ellas.
Las mamás embarazadas y parturientas son fuerzas elementales, al igual que la gravedad, las tormentas eléctricas, los terremotos, y los huracanes. Para entender las leyes del flujo de la energía, tienes que amarlas y respetarlas por su magnificencia al mismo tiempo que las estudias con la precisión de un verdadero científico.
Una partera o un obstetra necesita entender cómo fluye la energía del nacimiento; no saberlo es como un físico que no entiende sobre la gravedad.

*Mujer Sabia Editoras, dedicada a la difusión de la partería y la salud de la mujer. Más información en info@mujersabia.com.ar

Para seguir leyendo entra en Agenda de las Mujeres

miércoles 24 de febrero de 2010

INA MAY GASKIN: UNA VIDA TRAYENDO VIDAS



La partera que revolucionó los nacimientos en el siglo XX, Ina May Gaskin, en la comunidad de La Granja, en Tennessee, Estados Unidos, visitó la Argentina y resaltó que las mujeres deben ser tratadas como diosas en el momento de parir, pero que no sólo en los partos en el hogar se puede llegar a nacimientos plenos. También incentivó a que las madres eviten la culpa y que la maternidad ofrece muchas oportunidades para conectarse con los hijos. Tiene 69 años, atendió 1200 partos en los que no murió ninguna mujer y sólo tuvo que recurrir en el 1 por ciento de los casos a cesáreas. Una historia de vida de una mujer que se dedicó a traer vidas.

Por Luciana Peker; LAS 12
VIERNES, 18 DE SEPTIEMBRE DE 2009

Ina May Gaskin es la pionera en realizar partos en el hogar, en un lugar conocido como La Granja, en Tennessee, Estados Unidos, un icono de una comunidad sesentista que no pasó de moda y fue más allá del símbolo de la paz, pisoteado por los años. Ella se convirtió en esa década de nuevas búsquedas en partera (cuando conoció a Stephen, su actual marido, en 1968, después de su primer, y traumático parto, y él le enseñó cómo no tener miedo y ayudar a la gente a relajarse). Después, ella quiso aprender con Stephen a amarse para toda la vida y perduró no sólo en el amor: también, como partera profesional.

Pero ella no es una neohippie reivindicada, es, genuinamente, quien cambió el mundo de los nacimientos. Por eso, después de atender 1200 partos domiciliarios, a los 69 años, se convirtió en una experta en cómo ayudar, alentar y animar a las mujeres que dan a luz. Ella dice que, a pesar de sus arrugas y sus años, sigue ayudando a alumbrar porque la adrenalina es tan fuerte como una droga ilegal.
Lo dice y se ríe. Lo dice y acaricia a Ulises Uriel, que tan sólo tiene 18 días y nació precoz, pero se acurruca entre sus brazos y se enlaza con los dedos amorosos y marcados por el tiempo y la vida de Ina. Ella contiene sus brazos para que Ulises sepa que sigue abrazado y abrigado como en la panza y desliza sus dedos –adornados con un anillo azul eléctrico que también marca sus ganas de color y coraje– para que el recién llegado sienta que hay aires de amor que acunan su sueño. Y, sienta o no la cuna de una de las parteras más revolucionarias del siglo XX, él concilia el sueño mientras Ina habla con Las 12.

Pero la sabiduría de Ina no se muestra sólo en ser una de las primeras mujeres que pusieron el cuerpo en hacer que el cuerpo de las mujeres (y no la palabra de los/las médicos) vuelva a ser protagonista de los nacimientos. La experiencia volcada en su dulzura y reflexión serena (que no suena radicalizada, sino amparadora de quien la escucha) también se demuestran en su flexibilidad, que aleja prejuicios y culpas: ella apunta a que los varones participen del nacimiento, a no hacer sentir en falta a las mujeres que no se animan a un parto domiciliario aunque compartan su filosofía y a que la actitud frente a la maternidad –si bien cree que está marcada por el momento inicial de la llegada al mundo– puede afrontarse con una mejor energía en cualquier momento de la vida.

Ina May Gaskin fue la presidenta de la Asociación de Parteras de Norteamérica y su apellido es el emblema de una técnica que descubrió en su trabajo –casi artesanal de alentar a las mujeres a resoplar sus fuerzas cuando la debilidad, el cansancio y el dolor fatigan la autoestima para continuar con el trabajo de parto– que se conoce como la “maniobra Gaskin” para resolver una mala posición en los hombros de los bebés.

Es la autora del libro Partería Espiritual (la naturaleza del nacimiento, entre el amor y la ciencia (publicado en la Argentina por Mujer Sabias Editoras) que recopila toda su experiencia de vida de traer vidas.

También realizó su Guía para el parto. Y sigue escribiendo –ahora, por ejemplo, sobre la lactancia– y sigue acariciando, callando y pujando sus palabras para alentar a las mujeres a parir y a criar con amor y fuerza, como una antigua hechizera y una moderna experta que sabe acariciar –como a Ulises, el bebé que acaba de parir la partera argentina Marina Lembo– y que de eso enseña y de eso sigue aprendiendo.

Ina visitó, por primera vez, la Argentina, invitada por el Proyecto Escuela de Parteras Comunitarias del siglo XXI (que motorizan la doula y comunicadora Sonia Cavia y la partera Marina Lembo con otras 32 mujeres más) y contó su historia de vida, brindándose, como en sus partos y como en su vida, a dar vidas.

Después de este párrafo comienza una entrevista. Si quieres verla entra en Página 12

DE QUÉ MANERA LA GLOBALIZACIÓN ESTÁ AFECTANDO EL PARTO Y EL NACIMIENTO

Probablemente la mayoría de vosotros sabéis que Estados Unidos ha sido el primer país en la historia que ha eliminado la profesión de comadrona. Siguiendo el liderazgo de Estados Unidos, Canadá fue el segundo país, haciendo de la mayor parte del continente de América del Norte un territorio ilegal para el ejercicio de la profesión de comadrona. Sólo la barrera lingüística y las profundas diferencias culturales entre Estados Unidos y México protegió a las «parteras» mejicanas de este fenómeno. La aniquilación de la matronería fue un experimento social de carácter masivo que, durante un largo período, causó para las mujeres la pérdida de una fuente de conocimiento sobre las capacidades de sus propios cuerpos. Generaciones sucesivas de mujeres norteamericanas no creían que podían dar a luz sin fórceps, analgésicos, hospitales, doctores y episiotomías.

Por otra parte, ya nadie creía que la leche materna fuera buena, ya que muy pocos médicos sabían algo sobre la lactancia materna. Siguiendo los consejos de sus médicos, las mujeres muy obedientes, alimentaron a sus hijos con leche de vaca, creyendo que esta alimentación produciría niños más sanos que los niños alimentados con su propia leche.

Todos estos cambios radicales sucedieron en el mismo período en que las mujeres norteamericanas obtenían por primera vez el derecho de voto. De hecho la matronería había sido ya destruida en EU y Canadá antes de que las feministas se dieran cuenta de cuán importante era una matronería fuerte y autónoma para proteger el conocimiento y la sabiduría de las mujeres en cuánto a su capacidad de parir y amamantar. Las feministas tenían en esa época muchas otras prioridades, por lo cual los temas ligados al nacimiento no emergieron durante un largo período.

Durante la primera parte del siglo XX, fue difícil para las mujeres darse cuenta de que no eran los hospitales y los médicos los que hacían que un nacimiento fuera más seguro que 100 años antes. No tenían consciencia de que eran las mejores condiciones sanitarias, el agua potable, las mejores vías de comunicación y de accesibilidad, junto con la técnica de transfusión sanguínea las que contribuyeron a reducir constantemente las tasas de mortalidad materna entre 1936 y los años 1970 y no el hecho de que 99% de los nacimientos fueran hospitalarios.

Cuando las mujeres comenzaron a entender esto, reaccionaron en contra de la deshumanización de los partos hospitalarios, quedándose en sus domicilios para dar a luz con amigas que escogían para oficiar de comadronas. Este fenómeno cogió por sorpresa al cuerpo médico. El movimiento de parto natural que comenzó en los años 60 demostró que las mujeres podían, mediante la organización y la acción directa resucitar una profesión que había sido despreciada y rechazada. Cuando mujeres norteamericanas -como fue mi caso-, descubrimos formas de aprender a ser comadronas, supimos que Europa y el resto del mundo no habían seguido el ejemplo de EU y que por el contrario, habían mantenido la profesión, y en el caso de los países más avanzados, habían formalizado la formación de comadronas.

Quizás no puedan imaginar cuán excitante fue para nosotras, en EU, saber y darnos cuenta que la matronería había sobrevivido en todas partes. Comencé a entender que las comadronas en Europa no habían sobrevivido en todos los casos con su profesión intacta. Por «intacta» entiendo con el tipo de autonomía que nosotras por lo menos en nuestro pueblo, consideramos necesaria. Pero con una profesión legal y aparentemente floreciente en todos los países europeos, pensamos que los europeos estaban más adelantados que los americanos y que habían evitado la pérdida de los conocimientos acerca del parto que habían sufrido las mujeres en EU y Canadá. Esta pérdida del conocimiento que produjo un incremento tan importante de cesáreas y de partos instrumentados.

Empecé a ser consciente de los efectos de la globalización en el nacimiento a través del mundo cuando leí acerca de cómo los grupos hospitalarios americanos compraban hospitales en cualquier país rico donde había hospitales para comprar. Este fenómeno me chocó y me preocupó, porque supone que estas empresas estaban lanzando sus tentáculos tan lejos como podían y -si la gente y los gobiernos se descuidaban-, las corporaciones americanas iban a influenciar la atención sanitaria en países que estaban actualmente brindando una mejor atención sanitaria que la que muchos ciudadanos americanos reciben. De la misma manera que la firma MacDonalds se expandió en el mundo como una enfermedad contagiosa, así el estilo «MacParto» de atención a la maternidad empezó a remplazar mejores y más saludables sistemas locales de atención materno-infantil.

La característica clave del modelo «Macparto» es la utilización frecuente de drogas farmacéuticas y de tecnología médica que genera ingresos a ciertas empresas. Digámoslo claramente: un alto porcentaje de partos sanos, naturales en cualquier país es una mala noticia para estas empresas. Sin embargo, esto es bueno para la salud pública, y esto es lo que debemos subrayar a la población, a los ministros de salud y a los gobiernos de nuestros propios países.

Las empresas no colocan a la salud pública entre sus prioridades. Nosotros lo sabemos cuando vemos el crecimiento incontrolado y la extensión de la biotecnología, de los alimentos y los medicamentos genéticamente modificados, la energía nuclear, los tratamientos hormonales substitutivos, la medicina de la fertilidad, la cirugía estética, impresionantes campañas de marketing para vender todo lo citado a gente que realmente no necesita de estos productos y servicios. Los beneficios son el único motor de estas empresas y debemos ser conscientes de ello.

El sueño de las empresas en cada país del mundo sería que las mujeres planifiquen la fertilidad desde su más temprana edad tomando pastillas anticonceptivas hasta que estén listas para tener una familia, que programen sus partos por cesárea precoz, que aquellas que quieran parir por vía vaginal deban justificar su opción, que la depresión postparto que resulte sea tratada con drogas, que todos los bebés sean alimentados con alimentos especiales, que las mujeres tomen hormonas durante la menopausia y continúen tomando por el resto de sus días.

Por todo ello, vale la pena estudiar lo que ocurrió en EU a principios del siglo XX, en un tiempo en el que las mujeres aprendieron a temer sus propios cuerpos. Cuando las mujeres respetan sus propios cuerpos y entienden como acceder a su química interna para facilitar el parto y la lactancia, las estrategias de marketing no funcionan.

Es fácil difundir miedo a través de los medios de comunicación. Hollywood lo ha demostrado. Cuando analizamos el crecimiento de las tasas de cesáreas en la mayoría de los países europeos en las últimas dos décadas, debemos reconocer que las películas americanas y los programas de televisión tienen una gran responsabilidad en la difusión y el marketing de la tecnología en torno al parto y al nacimiento.
Debemos ser muy creativos e inteligentes cuando ideamos estrategias para convencer a las mujeres de que sus cuerpos no son máquinas deficientes y que la manera más cara no es siempre la mejor manera. De lo contrario, el mundo de pesadilla que creamos nos destruirá a todos.

Yo sugiero que hagamos el mundo para las generaciones futuras protegiendo el principio básico de las comadronas que creen que el cuerpo de las mujeres ha sido maravillosamente creado para realizar el acto de dar a luz y que enseñemos a las mujeres (y al público en general) cómo el parto institucional tiende a socavar la confianza de las mujeres en sus propias capacidades. Esta será una gran tarea, pero yo creo que es realizable.

Ina May Gaskin

Texto extraído de la web: Migjorn

martes 23 de febrero de 2010

DE -OSOS Y -OSAS...

Cuando pienso en
parir natural...
sin drogas
ni epidural...
me vienen a ver dos -osos...
y me comienzo a asustar...

Uno de ellos,
dolor-oso
le pregunto
si yo lo podré aguantar...

Con el otro...
peligr-oso,
se me empiezan
a ocurrir
mil cosas que
pueden pasar...

Será
que siendo
mied-osa...
no puedo ver
más allá...
que lo que dicen
algun@s...
que han visto
tres -osos
o más...

En cambio...
si me siento poder-osa
podría entonces comprobar
cuáles serían los -osos
que me vendrían a visitar...

Ya lo estoy imaginando
ya los veo...
veo otros -osos
y estos me gustan más:
amor-oso, goz-oso
y maravill-oso...

Fabul-oso!
pienso sentir que
que soy poder-osa
y mied-osa... nunca más...!

MERCHE ESCURSELL

ESTO YA NO ES LO QUE ERA...

Esto ya no es lo que era...
no es lo que una
espera escuchar
en la visita
de la cuarentena...

Y más sabiendo
cuánto hay
que falla
en este sistema...

Y digo yo…
Señor ginecólogo dígame...
dígame usted...
que habrá podido pasar
explíqueme un poco más...

Qué?…
que el que esté
libre de culpa
tiré la primera piedra?
hay aquí algún responsable?
alguien con tono agradable...
humano y respetuoso
y sin ganas de enredar...

Qué salgan,
qué salgan todos…
yo se sus nombres
se lo voy a demostrar:
uno empieza por e
y se llama epidural…

El otro es una maniobra
de mal gusto y peligrosa
la Kristeller…
¿le suena?
pues...
no es rubia ni es modelo…
y por más que busque
no la encontrará
en el informe oficial…

Luego está ese instrumento…
que es tan horripilante
parecido a una tenaza…
que dicen que
es para ayudar…
los forceps!

Usted no será
el culpable…
pero si que es responsable
de lo que dice
al hablar…

¿Alguien ya le ha explicado
que significa tener
tacto, respeto
o sensibilidad…?

Sabe usted que además
de puérpera…
soy también
mujer…
persona!!

Le propongo
que ensaye delante
del espejo…
y si algo no le gusta…
no lo diga
en la consulta

A ver si en adelante
somos las mujeres
las que decimos:
anda...
esto ya no es lo que era…
qué sensibilidad
y que maneras...
tengo que felicitarle
vaya señor tan amable!

MERCHE ESCURSELL

PARIRÁS EN LIBERTAD!!

Esta poesía se la dedico a mi abuela materna que parió a sus cinco hijos de forma natural, como se hacía entonces, como se ha hecho siempre... y que me transmitió con naturalidad, con sus palabras y su sentir... que parir era un hecho fisiológico y no una enfermedad. Gracias yaya María!!

Merche

Hay un saber femenino
que está viviendo contigo...

Hay un saber femenino
y...
puede que lo
tengas dormido...

Este saber del
que hablo
todas nacemos con él
...lo heredamos

Si tú quieres despertar
si lo quieres escuchar…
te propongo conectar
con las que parieron ya…

Puede que sea tu mamá…
tu abuela
o tu bisabuela…
la que te podría ayudar…

Aunque no la veas…
siéntela…

Una energía femenina
te envolverá…
cuando te dejes llevar
susurrará…
no estás sola…

Te sentirás visitada…
por la que parió sentada
en cuclillas…
o en el agua…
en el campo
en la calle
en casa
o en el hospital...

Si tú te sientes segura
en el lugar donde estás…
y vives este momento
sola…
en tu intimidad...

El parto será más ligero…
podrás controlar el miedo…
y como nooo
parirás!!

Parirás sola…
solita
PARIRÁS EN LIBERTAD!!

Merche Escursell

lunes 22 de febrero de 2010

MÓNICA GLUSMAN: Como mujeres muchas veces atravesamos tiempos de crisálidas...



"Como mujeres muchas veces atravesamos tiempos de crisálidas. Necesitamos recogernos dentro de un espacio protegido para transformarnos..."

Mónica Glusman - Mujer Sagrada

Tomado de su blog: Arte Sagrado Femenino en Seda

jueves 18 de febrero de 2010

El corte del cordón umbilical inmediatamente después de nacido el bebé es una maniobra brutal...

Os dejo el enlace a una entrevista del Diario Uno (Argentina) a Rosana Sattler -psicopedagoga clínica y terapeuta en estimulación temprana-

TÍTULO: Cómo recuperar el cuerpo y poder parir en libertad

“El no esperar los tiempos de la parturienta es lo más violento que existe”, reflexionó la psicopedagoga en charla con UNO. (UNO / Mateo Oviedo)

este texto aparece al finalizar el diálogo.

Deseo que os guste

Merche

“El corte del cordón umbilical es una maniobra brutal”

La naturaleza ha previsto para el bebé humano una llegada armoniosa a la vida. Un aspecto fundamental es el tiempo –varios minutos– para que inicie con calma su respiración pulmonar.
En los minutos inmediatamente posteriores al nacimiento espontáneo, el bebé continúa recibiendo –a través del cordón umbilical– la última porción de sangre placentaria que su madre todavía en cuclillas, o ya sentada o semisentada, es decir vertical, le hace llegar al bebé yacente.
El bebé expande suavemente sus pulmones y recibe simultáneamente el oxígeno que él empieza a procurarse y el proveniente de la sangre que continúa bajando por su cordón umbilical.

El corte del cordón umbilical inmediatamente después de nacido el bebé es una maniobra brutal. Al interrumpirse el paso de sangre desde la placenta, el bebé tiene que empezar su respiración pulmonar, violenta y dolorosamente, por la abrupta supresión del oxígeno que estaba recibiendo a través de la sangre de la placenta.

No se debe cortar el cordón hasta que empalidezca. La palidez indica que está terminando de pasar al bebé la sangre que quedaba en la placenta.
Conservando la circulación placentaria no se produce en ningún momento falta de oxígeno y la llegada de sangre a los pulmones es suave.

La preservación de la circulación placentaria hace que se oxigene por partida doble y que la llegada de sangre a sus pulmones sea menos precipitada y por lo tanto menos dolorosa. El corte inmediato del cordón umbilical lo priva de entre 75 a 125 centímetros cúbicos de sangre y es causa de anemia.”
(Texto extraído de El parto de la hembra humana, de María des Carmen Brion)

CELEBRA LA VIDA!!



Hoy me he despertado con Axel, una amiga me ha enviado un mail... y aunque ya hace tiempo que se escucha, aquí está para las que no lo conozcáis... Un canto a la vida, preciosoo, interpretado por un cantante guapísimooo...

Besos

Merche

VER VIDEO

No sé si soñaba,
No sé si dormía,
y la voz de un angel
dijo que te diga
celebra la vida

Piensa libremente,
ayuda a la gente,
y por lo que quieras
lucha y sé paciente.

Lleva poca carga
a nada te aferres
porque en éste mundo,
nada es para siempre.

Buscate una estrella
que sea tu guía,
no hieras a nadie
reparte alegría.

Celebra la vida, celebra la vida,
que nada se guarda
que todo te brinda.
Celebra la vida, celebra la vida,
segundo a segundo y todos los días.

Y si alguien te engaña
al decir "Te Quiero",
pon más leña al fuego
y empieza de nuevo.

No dejes que caigan
tus sueños al suelo
que mientras más amas
más cerca está el cielo.

Grita contra el odio
contra la mentira,
que la guerra es muerte,
y la paz es vida.

Celebra la vida, celebra la vida,
que nada se guarda
que todo te brinda.
Celebra la vida, celebra la vida,
segundo a segundo...

AXEL FERNANDO

miércoles 17 de febrero de 2010

EN LA HISTORIA DE LOS PARTOS LAS MUJERES CONTÁBAMOS CON LA CONTENCIÓN AFECTIVA Y EMOTIVA...

La palabra doula deriva del griego antiguo y significa “mujer que se pone al servicio de”...

Una doula es una mujer que ha experimentado sus partos y desea ponerse al servicio de otras madres durante la planificación familiar, el embarazo, el período pre-parto, el parto, y el puerperio.

En la historia de los partos las mujeres siempre hemos acudido a la partera, y como vivíamos en comunidades o tribus, además contábamos con la contención afectiva y emotiva de nuestras madres, amigas, hermanas, vecinas.
Mujeres ligadas íntimamente al proceso, quienes colaboraban incluso con las tareas domésticas, modo de poder dejar aliviada a la madre atendiendo a su bebé.

En esta etapa moderna, las familias hemos abandonado los hábitos comunitarios, las mujeres hemos perdido nuestras redes de apoyo para la crianza, y así de a poco cada mujer embarazada ingresó en un sistema médico y tecnológico.

Las familias modernas cada vez más reducidas, hemos desplazado nuestros ancestrales saberes íntimos y femeninos, abriendo paso a las personas “especializadas”.

Hoy en día la doula emerge luego de haber vivenciado las vicisitudes de su propia experiencia de parto e intenta con infinita discreción y amor, “proteger la memoria” de la mujer sobre la experiencia de su parto.

Las doulas pueden desempeñarse en hospitales, casas de partos, sanatorios y en los domicilios.

Se ha demostrado que el soporte emocional continuo y la confianza durante el proceso de parto mejoran y facilitan todas las fases de la maternidad.

Texto extraído del blog: SOMOS DOULAS; Argentina

Quienes son Somos Doulas: Somos madres que hemos elegido compartir nuestras diversas experiencias en los distintos ámbitos en los que hemos parido. Nos conocimos en nuestra formación como doulas y constatemente recibimos y buscamos actualizar nuestra información.

Luchamos porque todas las mujeres podamos conocer y ejercer nuestros derechos, recuperar los misterios que afloran como fantasmas después de dar a luz.

Dar a luz nuestros reclamos históricos darnos a luz en la verdad...
Brindarnos la calma de no sabernos solas en este mar de agobios y contar con esas redes que se han ido disolviendo en esta sociedad que muchas veces exige y pocas veces respalda.

martes 16 de febrero de 2010

MAMÁ... SABRÉ PARIR YO?

Mamá...
estaba pensando yo...
que cuando sea mayor
si algún día...
soy mamá...

Dime hija...
qué piensas?
en que te puedo ayudar...

Pensaba...
sabré parir yoooo?

Ui, clarooo
sabemos todas...
lo hemos heredado
y muy adentro
lo llevamos...

Y cuándo sale?
como se que yooo...
si también lo heredé...

Porque naciste mujer...
este saber vive contigo
no lo dudes
ni una sola vez...

Y el día que yo
sea madre...
podré conectarme
a él...

Si tu confías...
si lo deseas
si crees que puedes...

Cuando llegue ese día
te sentirás una más...

Una mujer más
en la historia de
esta humanidad...

Y beberás de la
fuente...
de esa sabiduría...
que te dirá:
ERES PODEROSA
NO TE DETENGAS…
PUEDES CONFIAR!!!

Gracias, mamá...
ahora ya estoy
más tranquila...

MERCHE ESCURSELL

MERCHE: SOMOS NOSOTRAS, SOLO NOSOTRAS, LAS QUE DEBEMOS RECUPERAR LA CONFIANZA...

Ayer lunes, no tuve el día, la verdad es que lo empecé muy bien... pero después fue un día de esos que me hubiera gustado estar para adentro y no es fácil, Guillem me dice… tu estás aquí y ahora...

Por la tarde tuve un momento mientras que Guillem dormía y pensé... ahora… coge papel y lápiz… y lo hice…

Y me ha dado por pensar... qué mensaje queda en un bebé que cuando decide que va a nacer, no siente que es acompañado... no es el parto algo de dos... del bebé y de la mamá... por qué tantos miedos? porque esperar tanto para confiar...
No estaré a salvo hasta que no llegue al hospital, pensamos las mamás de hoy en día, y me incluyo yo, porque también lo he pensado en mi primer parto... y cuando estás en el hospital, hasta que no llegue la comadrona o el ginecólogo de turno... y pensamos ellos nos ayudarán, nos salvarán... esta situación se me escapa de las manos… no la controlo… y en efecto, no hay nada que controlar… hay que dejarse fluir…

Si nosotras lo hemos engendrado, y se han formado perfectamente en nuestro interior... por qué después perdemos el poder a la hora de parir... en ese momento somos miedosas, ignorantes y hasta infantiles... nos desconectamos con el miedo. Qué mensaje le queda a nuestro bebé?

No confían en mi, el mundo es peligroso… mi casa es peligrosa...? Mi casa, mi madre y las personas que me quieren no saben… no tienen lo que hay que tener... el poder está fuera, las instituciones son poderosas... saben cuidar mejor de mi...

Supongo que con la TM… se mueven cosas que necesitan su reflexión...

Llevo tiempo, bastante, que salgo poco, que me cuesta mucho salir... estoy en mi crisálida, en mi útero... y lo curioso es que nadie me ata, ni me amenaza, pero aún así... me siento bien y no doy el paso...
En mi nacimiento lo di, y a pesar de que el camino estaba hecho, porque habían nacido mis dos hermanos antes... mi madre no se atrevió a dejarse llevar en un coche... la verdad es que la situación no era muy relajada... dando vueltas en una ciudad de Fiesta Major por calles cortadas... pero, yo me pregunto, por qué ese miedo a parir solas? a enfrentarnos con la vida? yo lo hice con Guillem, ahora conozco esas dos posibilidades que podemos elegir cuando nos ponemos de parto... la de ponerme en marcha y salir al hospital sin estar lo suficientemente dilatada y la de dejarme llevar… en casa solita… también es verdad que son dos polos opuestos, pero así ha sucedido...

Continuo haciéndome las preguntas... tenemos que pedir permiso para todo en esta vida? muchas veces es necesario pedir permiso, pero si pedimos permiso en algo tan sagrado e importante, es señal de que desconocemos la fisiología de nuestro cuerpo, la que nos dio la naturaleza, no nos comunicamos con nuestro bebé... no confiamos en que el haya dado el paso en un buen momento... este no es un buen momento para parir... debes esperar a que estemos a salvo... imagino a unos depredadores (*) que están acechando... y al final el miedo los atrae, atrae a los depredadores...

Nosotras somos la presa a la que no hay que cazar, pero no hace falta cazarnos… porque nos entregamos en cuerpo y alma, para que no le ocurra nada a nuestro bebé... entregamos nuestro poder a los demás... ell@s... cumpliendo con su faena, matarán la posibilidad de que sepamos lo que es un parto, de que sepamos lo que es parir nosotras... SOLITAS... y somos nosotras, solo nosotras, las que debemos recuperar la confianza... las que debemos pensar que PODEMOS HACERLO... no es necesario que nos entreguemos así sin más...

(*) Cuando la mujer daba a luz en zonas salvajes tenía que protegerse de los depredadores, y estar alerta de que nada iba a suceder ni a ella ni a su bebé...

domingo 14 de febrero de 2010

TU MISIÓN: SUMISIÓN

Tu lo sabes todo
yo no tengo voz
que yo sea sumisa
esa es tu misión...

...que yo no me exprese
ni pueda tomar
una decisión…
tiene algo que ver
con un plan macabro?

Tu misión: sumisión!

Bienvenida:
Historia clínica número X...
ni se te ocurra moverte
por aquí... te planto una vía...
...y como no sabes que haces
mejor te estás quietecita...

Te advierto,
no grites demasiado
me parecerás quejica...
supongo que te avisaron ya
en las clases de
educación maternal...

Si tenemos algún problema
que no podemos contar
te explico…
que tu marido salga fuera
al hacer una señal...

A veces se hacen cosas
que podrían herir tu sensibilidad:
por ejemplo...
saltar presionando
sobre tu barriga
con la intención de ayudar...

Cesáreas, forceps...
lo que haga falta
para que los bebés nazcan!

No te preocupes
estás en buenas manos
la casa es grande
y no repara en gastos...

Un momento:
Tu no confías en mi!

...Soy mujer,
la naturaleza
puso en mi
este don
que es parir...

Escucha bien:
...Todas sabemos lo
lo que hay
que saber...

No todo está escrito
en los libros...
como puedes suponer!

Así me vas
a acompañar?
y la fisiología del parto?

...Esto es ayudar??
y hay que confiar...
y sentirse en buenas manos?

Crees que me gusta
este trato?
alguna vez te lo has
preguntado?

DESEO VER UN CAMBIO

MERCHE ESCURSELL

sábado 13 de febrero de 2010

JESUSA RICOY: LAS MUJERES HABLAN DE SENTIRSE VIOLADAS, ASALTADAS, HABLAN DE NO ENTENDER...

…que te voy a decir Jesusa, mi primer parto fue de ese estilo, cuando salía del hospital con Laia, yo parecía un animal herido, con un bebé que me habían regalado… me sentía muy mal y no sabía que había pasado... aunque tenía la intuición de que aquello no podía ser un parto, que no podía ser la manera de recibir a un bebé... y el tiempo me lo fue confirmando...
Pase muchos días así… y aunque después la cosa cambio algo, en mi quedó ese sentimiento negativo y repetitivo… hoy se que la falta de información y la falta de confianza en mi misma, fue la que hizo que me pusiera en manos de aquellos "profesionales".
He tenido un parto en casa hace 13 meses… y parí sola, veinte minutos antes de que llegara Mireia, mi comadrona... ahora se que todas podemos hacerlo...
He sanado mucho, y al final he aprendido de las dos experiencias... de los dos partos... pero, la razón de ser de este blog, es la de que no haya más mujeres que tengan que aprender de esta manera...

CADA DÍA EN EL MUNDO
HAY VIOLENCIA OBSTÉTRICA!!!
Muchas mujeres que han parido
la han sufrido
Y YO... LA PRIMERA...
Basta ya!!

Merche Escursell

................

Desde Londres

"Fue horrible", me dice una mujer agotada y pálida mientras me recibe en su casa, son sus primeras palabras tras un parto en el que yo no estuve y estuvo una maravillosa doula y compañera que trabajaba conmigo en este parto. Mi enhorabuena y mi sonrisa se congelan en algún punto, mientras mi cerebro y mi corazón se preparan para recoger los trocitos que un parto hospitalario y agresivo ha dejado detrás.

La conversación que prosigue no es nueva, la he oído antes, cambian los personajes, la percepción personal, su ubicación en el tiempo, el país europeo en el que ocurre... Pero el tema, ese dolor que no se calma con analgesia es siempre el mismo.

Las mujeres hablan de sentirse violadas, asaltadas, hablan de no entender. Hablan de la traición de otras mujeres, mujeres que dan ordenes, que hieren durante exámenes vaginales, mujeres que invalidan a la parturienta hasta reducirla a un ser perdido, herido y confuso, hombres también, pero parece que el dolor que supone la traición de alguien de nuestro sexo en un momento tan femenino, se convierte en un gran ultraje a varios niveles.

Cuando me hablan de madres que durante el parto llegan a ocho centímetros de dilatación en sintonía con su cuerpo, sin analgesia y en algunos casos disfrutando y después me cuentan que esa misma mujer al verse juzgada, asaltada y sometida a un protocolo de parto industrial, suplicaba por una epidural, imagino entonces a presos interrogados y torturados que firman cualquier cosa bajo presión que lo único que quieren es escapar de una situación intolerable.
El trabajo de parto es de la mujer con su cuerpo… si alguien interfiere en esa conversación la mujer se queda muda y su cuerpo se queda sordo.

El parto duele a algunas, no a todas, las hay que experimentan placer e incluso orgasmos, el dolor de las contracciones se va inmediatamente para ser reemplazado por sentimientos de sabiduría, empatia, calidez, madurez y mucho amor.

El dolor que le queda a la madre que ha sido invadida, controlada, medida y redirigida, permanece.
La pérdida de la experiencia que su cuerpo le prometía y nunca llegó… es para siempre.
Los sentimientos que afloran son de incomprensión por lo sucedido, inseguridad, dudas de si lo ocurrido fue cierto y de su responsabilidad en lo sucedido, rabia y pérdida.


Para los profesionales que pudieran leer atónitos que una mujer se pueda sentir así, les diré que todo empieza por el lenguaje.
Cuando decimos que "atendemos" a una mujer de parto, cuando decimos que "ayudamos" a una mujer de parto. Cuando hablamos por ejemplo en inglés de "failure to progress" es decir "fracasa en la dilatación", cuando se califica a una mujer de fracaso y consta en sus notas, cuando a un bebé fallecido se le llama feto hembra o varón y se le niega un nombre... deberíamos saber que de lo que hablamos no tiene sentido alguno.

Cuando a una mujer se la coloca, se la rasura, se la inspecciona, se la despoja de su intimidad, se la toca violentamente en una zona sexual, deberíamos saber que se la está violando, asaltando y humillando.
Cuando a una mujer tras inducirla sin más razones, forzándola a que necesite una epidural y forzándola a que tenga una cesarea innecesaria se le dice: "no llores, que lo has intentado pero no has podido", deberíamos saber que los únicos que han fallado y no han podido son los que le han provocado un parto que no existía, en el momento que no debían.
Cuando a una mujer se le dice en plena dilatación te damos dos horas, deberíamos saber que la estamos asustando y que el tiempo no existe para ella y que lo que pretendemos es tan inútil como querer meter un arco iris en una botella.

Cuando después de todo esto a esa mujer destrozada, agotada, dolorida, hundida y triste se la reprende por no tener fuerzas para cuidar de su bebé, por no saber como colocárselo al pecho, entonces deberíamos saber que la mayor de las tragedias ha ocurrido, a la madre le duele serlo y la sociedad calla un crimen.

¡No podemos callar!

Dedicado a N. y a L. y a todas las mujeres a las que aún les duele.

Si necesitas hablar de tu parto, porque aún te afecta de manera negativa, ofrezco un servicio telefónico voluntario; escribe un email a: jesusaricoy@gmail.com y en el asunto indica: Violencia Obstétrica.
Especificando un teléfono y un día o días en los que te pueda llamar, entre las 9-10 de la noche.

Jesusa Ricoy es educadora perinatal, doula y voluntaria en la línea telefónica "Birth Crisis" de Sheila Kitzinger
http://www.rompiendoaguas2.blogspot.com/

viernes 12 de febrero de 2010

BLANCA HERRERA: EL DOLOR DURANTE EL PARTO ES PERFECTAMENTE SOPORTABLE, SIEMPRE QUE...

"¿El parto duele? Sí. ¿Cuánto duele? Mucho”. Esto es lo que les respondo a las mujeres embarazadas que vienen a los cursos de Educación Maternal en el Agua en Granada. Pero también les digo que el dolor durante el parto es perfectamente soportable, siempre que sea un parto en el que no se intervenga sin necesidad, un proceso en el que a la mujer se le permita estar y sentir su propio cuerpo, y en el que a su cuerpo se le permita hacer su trabajo, ESE TRABAJO PARA EL QUE TODAS LAS MUJERES ESTAMOS PREPARADAS DE FORMA INSTINTIVA Y NATURAL."

"Una madrugada después de un parto precioso, una hermosa mujer abrazada a su bebé me dio una de las respuestas; me dijo: Ahora entiendo por qué duele tanto. El dolor te lleva, te atrapa y te hace olvidar lo que hay a tu alrededor. Simplemente sientes una y otra contracción, te olvidas de las miradas, de cómo se supone que debes comportarte, te desconectas de este mundo y eso es lo que te permite parir". Creo que ésta es una de las claves.

Fragmento de un artículo de la Revista Tu Bebé 183 "Afrontar el dolor del parto"
Autora: Blanca Herrera; matrona del Hospital Comarcal de Baza, Granada. Coordinadora del Grupo “Parto de Baja Intervención” de la Asociación Andaluza de Matronas.

Si quieres leer el texto completo entra en el blog MAMI A LOS 30

LIBRO Y EXPOSICIÓN: CESÁREA: MÁS ALLÁ DE LA HERIDA



Fuente: El Parto es Nuestro.
Presentamos el libro y exposición CESÁREA: MAS ALLÁ DE LA HERIDA. Se trata de un trabajo de la artista Ana Alvárez-Errecalde, realizado en colaboración con EL PARTO ES NUESTRO.

Deseábamos profundizar en la huella que deja la cesárea en miles de madres y contactamos con Ana Alvarez-Errecalde para que retratara las cicatrices de muchas mujeres.

Ana ha ido mucho más allá y ha sabido plasmar la herida emocional con todos sus matices, incluyendo el recorrido interior que va desde la rabia hasta la aceptación. Su trabajo exquisito y visualmente muy bello, nos ha emocionado profundamente y se ha materializado en el libro que ahora publica OB STARE, y una exposición fotográfica que empieza lo que sabemos será un largo e intenso recorrido.

Confiamos, sabemos, que este trabajo servirá para dar voz a muchísimas madres y será un paso más para la anhelada erradicación de la violencia obstétrica.

Os animamos a conocer el libro, disponible ya en tiendas y en la web de OB STARE y a difundir la exposición, así como a comentar el trabajo con la artista y con las mujeres de EL PARTO ES NUESTRO en este mismo blog.

Editorial: OB STARE
Fotografías: Ana Alvarez-Errecalde
Presentación: Ibone Olza
Prólogo: Anna Palomo

ENLACES:
Ana Alvarez-Errecalde
http://www.elpartoesnuestro.es/
BLOG EL PARTO ES NUESTRO

Contacto: info@elpartoesnuestro.es

NOTA: 11/2/10 de momento la exposición no se ha ubicado en ningún lugar, cuando me llegue la información la añadiré a esta entrada. besos!

jueves 11 de febrero de 2010

MAMÁ, DIME UNA PALABRA FÁCIL...

Mamá, qué es la vida?
dime una palabra fácil...
una sencilla y bien clara
y que no me esconda nada...

Que me ayuda a entender
lo que hemos venido a hacer
que me hable del secreto
que se oculta en la mirada
de personas que son sabias...

Que me enseñe las lecciones
que yo tengo
que aprender...

Que me oriente en mi camino
y me susurre... a qué he venido...

Que me ayude a transitar
la senda que he de pisar
con confianza
e ilusión...

Mamá...
no es tanto lo que te pido!
y te veo muy callada..
pensativa...

Resumiendo,
aquí las tienes,
y no es una
que son dos,
para mi la más importante
es esta primera: PACIENCIAMOR...

Aunque no podía olvidar
a la CONFIANZA...
que no te puede faltar...
y creo que por ahora
pues... ya no te digo más
tienes que hacer tu camino
hasta llegar al final!

...Quiero que sepas
que aquí siempre tendrás
un regazo calentito
donde te podrás sentar...

MERCHE ESCURSELL

martes 9 de febrero de 2010

SÓLO SOY UNA MÁMA, UNA DE TANTAS MUJERES...

¡Cuántas mamás en el mundo
y... cuál es la mejor?
creo que no hace falta
un concurso
...porque esto no es
una competición...

Yo soy sólo una de tantas
una de tantas mujeres...
que ama y cría a sus hij@s
a su manera...
ni la mejor
ni la más perfecta...

Sólo soy una mamá
una de tantas mujeres...
que tiene un bebé
con un añito
y que aún
duerme a su vera...

Sólo soy una mamá
una de tantas mujeres...
con un bebé "grandecito"
y que le gusta la teta...

Sólo soy una mamá
una de tantas mujeres...
que tiene un bebé
y siente la importancia
de una buena crianza...

Sólo soy una mamá
una de tantas mujeres...
una mujer que es...
madre
mi título no es tangible
y no se puede colgar...
lo tengo bien escondido
en un bonito lugar...

Sólo soy una mamá
una de tantas mujeres...
con un bebé
y muchas veces no recuerdo
dónde se encuentra
lo que es mejor para él...

Sólo soy una mamá
una de tantas mujeres...
criando a su pequeño
aprendiendo a escuchar
su corazón y su instinto
y tomando distancia...
de algunas cosas que
dicen...
que es lo normal...

...Una mujer que va
tomando distancia
cuando encuentra
maneras de hacer
que siente...
que en vez ayudarle
a disfrutar de la vida
se la van a complicar...

MERCHE ESCURSELL

lunes 8 de febrero de 2010

MAUREEN MURDOCK: EL VIAJE HEROICO DE LA MUJER



AGAPEA.COM
MURDOCK, MAUREEN
Ediciones Gaia Ediciones

Esta guía práctica está diseñada para guiar conscientemente a la lectora a través de las diferentes etapas de su búsqueda, y se basa en los talleres que Maureen Murdock ha dirigido durante más de veinte años y en los que ha trabajado con mujeres de todas las edades. A lo largo de la obra se explora cada etapa del camino y se examinan mitos y leyendas que arrojan luz sobre las siguientes experiencias arquetípicas:

- El alejamiento de lo femenino: cuando la mujer busca su identidad dentro de la cultura y el mundo masculinos.
- Las pruebas del camino: donde enfrenta los mitos de la inferioridad femenina, la dependencia y el amor romántico.
- La aridez espiritual: cuando aflora el sentimiento de haberse extraviado en su lucha en pos del éxito.
- La iniciación y el descenso: un periodo de inmersión en su interior en busca de sus pedazos perdidos.
- El anhelo de reconectar con lo femenino: un proceso de reconciliación con su cuerpo y su sexualidad.
- La sanación de la ruptura madre-hija: el reencuentro con la naturaleza profunda de lo femenino.
- La sanación de lo masculino: cuando la mujer integra las partes heridas de su masculino interno.
- El matrimonio sagrado: un proceso que ocurre a medida que aprende a integrar y equilibrar todos los aspectos de sí misma.

Una manera de comprender nuestros orígenes, quiénes somos, adónde pertenecemos y cuál es el significado de nuestras vidas es contemplar nuestra historia personal como una búsqueda mítica, una búsqueda que tiene por meta el retorno a nuestras fuentes, a nuestro más genuino origen.

Contemplar el conjunto de nuestras vidas como un camino que tiene un propósito nos ayuda a comprender en qué recodo nos hayamos en el presente y adónde nos encaminamos, brindándonos más y mejores oportunidades de comprendernos y de reconciliarnos con nuestras vidas.
EL VIAJE HERÓICO DE LA MUJER es un mapa que ilustra las etapas arquetípicas de esta búsqueda de toda mujer. Pero también contiene cuestiones para reflexionar, visualizaciones guiadas, interpretación de los símbolos de los sueños y creatividad mediante dibujos o escritos, todo lo cual tiene por finalidad aportar claridad y comprensión a la búsqueda.

Maurenn Murdock es licenciada en terapia matrimonial y familiar especializada en el área de Desarrollo Humano.
Tiene una consulta privada en Venice, California, y enseña en la Universidad de Los Ángeles (UCLA). Cuenta con 30 años de experiencia como educadora, conferenciante, consultora educacional y psicoterapeuta. Imparte talleres y seminarios a mujeres de todas las edades, con las cuales ha recorrido las diversas etapas que se describen en EL VIAJE HERÓICO DE LA MUJER.
Es también escritora de renombre internacional. Sus obras más famosas son SER MUJER UN VIAJE HEORICO y TÚ ABES, TÚ PUEDES, ambas publicadas en esta misma editorial (Ed. Gaia), así como LA HIJA DEL HÉROE, publicada en Neo Person ediciones.

............................

Más...

Si estás descendiendo y sientes que no ves la luz nada más que de lejos no te asustes, puedes estar descendiendo por muchos motivos, embarazo, menopausia, nido vacio, duelo de un ser querido, hastío en el trabajo, ruptura de una relación, etc etc... Si estás descendiendo y reconoces en tí el urgente anhelo de reconectar con lo femenino, tienes un mapa que recuerda que es una etapa más del viaje.

Seguro que te reconoces en algún momento del proceso, piensa de todos modos que estamos sujetas a ciclos y mareas.
Pero que hay un eje que se mantiene fijo.

Bendiciones.

Sofía Gutiérrez.
http://sostenmujeresecologiaybienestar.com/

MAMÁ PONME LA TETA... ESO SI QUE ES VIDA!!

Hola señora,
se dice hola?
o... no es eso?
lo que dicen al encontrarse...
dos personas que llevan
muchoooo tiempo... esperándose!!!

Acabo de llegar...
no tengo ni idea
cuáles son las normas
de cortesía...
que utilizan en este mundo
al que me envían...

Eres tu mi madre?
tu eres la señora...
que me ha llevado
en su barriga?
...y que me mostrará
lo que es la vida...

Holaaaa! mamaaa
yo soy tu bebeee
ya nos vemos las caras...
uuuuu, qué bella mujer...
qué ganas tenía
de sentir tu piel...
tu pecho
y tu aliento también...

Soy muy pequeñito...
pero pienso crecer!!
mamá, tu me ayudas?
...cómo vas a hacer?
explícame, explícame...

Dicen que ahora
todos los niños
no se crían igual
que los que vivieron
aquí...
hace siglos ya!!!

Te parece normal?
...no saben las mujeres
que pueden amamantar?
como lo hacían sus abuelas
bisabuelas y tatarabuelas...
y si me apuras
me voy más atrás...

Quería decirte...
que estaré contigo...
tu haz lo que tengas...
que hacer...
yo no me voy a marchar
ahora ya te conozco...
y... no se caminar!!

Me quedo contigo
hagas lo que hagas...
pero... no sabes
qué ilusión me haría...
tomarme la leche
que tu cuerpo fabrica!!

Yo soy de los clásicos
de los de toda la vida...
mamá ponme la teta...
¡eso si que es vida!

MERCHE ESCURSELL

domingo 7 de febrero de 2010

MERCHE ESCURSELL: Desde aquí quiero animaros a crear, mantener, dibujar, poner… círculos de mujeres en vuestra vida…

"Hace mucho tiempo se esperaba que una mujer sin hijos se ofreciese a ayudar si una amiga suya tenía un bebé. Actualmente las mujeres se sienten liberadas de esta presión tradicional, pero esa nueva libertad deja a una mujer sola cuando se convierte en madre.
Entonces le puede resultar difícil conseguir el afecto y la comprensión de sus viejas amigas cuando más las necesita. Una antigua amiga puede ayudar a recordar la importancia de la maternidad".
Fragmento del libro “Lo que hacen las madres”; Sobre todo cuando parece que no hacen nada de Naomi Stadlen. Pag.52

...

No se si yo entiendo bien este párrafo, pero lo veo como una obligación y las obligaciones, aunque sea con amigas, no son buenas… además de como se complica hoy en día todo, con el estilo de vida que llevamos… tengamos hijos o no… trabajos de largas jornadas, la compra, el gimnasio, tareas domésticas… y con hijos, está clarísimo de que se suman muchas más tareas cada día…
Y no es que esté diciendo que no me hubiera gustado tenerlas cerca, en algunos momentos... sino que una se da cuenta, de como se presenta la realidad... y entonces, se conforma con darse cuenta... que aunque no estén físicamente en algunas ocasiones... sientes que también están ahí...

Cuando miro hacía atrás y me remonto a mi embarazo, me doy cuenta de lo bien que me hubiera ido una doula… y de la importancia de los círculos de mujeres…

Si, me doy cuenta porque recuerdo el círculo que formábamos Isa, mi amigalma y yo en la oficina y otro que teníamos un poquito más grande con otras dos compañeras, también amigas… África y Roser… y que antes de quedarme embarazada ya fuimos perdiendo…

Al salir de la empresa, este círculo comenzó a desdibujarse a pasos agigantados… aunque alguna vez me encontré con ellas… y fui a casa de Isabel y ella vino a la mía, y compartimos algún ratito de esos que tantos me gustaban, y que yo llamaba “de energía witch”… también hemos hecho algún encuentro de todas… pero poca cosa… en taaantoo tiempo…

Desde que Isabel se puso con su problema de la espalda, que además se le fue complicando poco a poco y yo con el embarazo y el nacimiento de Guillem… todo cambió tanto…
Yo por mi parte hasta me costaba salir a la calle, todo lo que había hecho hasta ahora con tanta naturalidad… parecía una excursión… hasta una llamada había momentos, días o semanas que era imposible… y ese círculo de dos (y de cuatro) lo fuimos aparcando… y mi deseo es que no lo hayamos olvidado…

Yo por mi parte, como buena buscadora que soy… comencé a buscar algo en Mollet o cerca… pero, no he encontrado ningún círculo de energía femenina en Mollet, no hay grupos de apoyo a la lactancia, ni nada que me parezca interesante relacionado con la maternidad… y mi primer año lo he pasado sola… muy sola… porque aunque tenía la compañía de Javi… hay cosas que él por más que quiera no le llegan a su alma masculina…
Mis compañero de fatigas han sido, el boli, la libreta y el ordenador, muchísimas veces… a través de ellos he soltado muchooo, y algunas llamada telefónicas, algunos mails reconfortantes, incluso de gente que no conozco personalmente… pero de la que me siento cerca…

Hasta que un buen día, comencé con una doula en prácticas, mi querida doula, y... como dice el refrán, más vale tarde que nunca… ahora ya no sabría vivir sin ella, en el buen sentido de la palabra… claro…

Creo que este posparto mío, tan difícil y solitario, me viene a decir, qué importantes que son las doulas, qué importantes que son los círculos de mujeres… compartir nuestra energía… celebrarla… danzarla y sonreírla… no aislarnos entre nosotras… no olvidar esos momentos, esa energía… y reconocerlos como algo que nos pertenece y que estamos obligadas a hacer perdurar por nuestro bien, por nuestra salud… por el bien de las demás mujeres (amigas, hermanas…) y de nuestras niñas…

Desde aquí quiero animaros a crear, mantener, dibujar, poner… círculos de mujeres en vuestra vida… y a llevar el mensaje del trabajo de las doulas por el mundo… es algo que toda mujer debería de conocer.

Si alguna de vosotras me quiere explicar su experiencia con una doula o en un círculo de mujeres, no dudéis en hacerlo… kebuskasblog@gmail.com

Besos!

Merche

jueves 4 de febrero de 2010

JESUSA RICOY: soy el eslabón perdido entre las mujeres y sueño con que un día esa pérdida sea reunión...

De partos, bibliotecas, templos y otros momentos sacros

Sabemos, tal y como defiende Michel Odent que el neocórtex (la parte más moderna de nuestro cerebro, evolutivamente hablando) no hace más que interferir en el proceso instintivo del parto.
Las formas más comunes de estimular el neocórtex y por tanto interferir en este proceso son todas aquellas que requieran nuestra atención intelectual, sobre todo el que se le hablé a la mujer que está contrayendo o pariendo. Esto sería para mi la parte práctica de porque no hay que hablar a la mujer durante el parto, porque preguntarle a una mujer donde le duele, o cuando fue la ultima vez que fue al baño la distrae y desconecta de su instinto y de su muda conversación consigo misma, con su cuerpo y su bebé.

Pero además de lo que ya dice Odent, yo añadiría desde mi experiencia como doula que hay otro factor, el de lo sagrado del parto, es decir el acto de transcendencia espiritual que puede acontecer en una mundana habitación de hospital.
El momento de la muerte así como el de inicio de la vida debería ser reverenciado, creo que en nuestra reverencia se admitiría que no sabemos, que no tenemos todas las respuestas y quizá esto nos diera una muy importante: no siempre es necesario saberlo todo.

Ayer estuve acompañando a unos padres durante un parto y en medio de esos momentos de esfuerzo, de esperanzas, de un padre debatiéndose entre la admiración y el miedo, sobran los portazos, sobran los gritos de "pásame la máquina de la presión arterial", sobra el que se le pregunte a la madre si ya tiene un nombre para su bebé, ¿se pregunta en un entierro de que color lleva los zapatos el muerto?
Sobra el preguntar si le duele o ¡mofarse de su dolor! Ayer tuve momentos en los que pensaba y deseaba que el parto fuese en una biblioteca o en un templo.

No entiendo ni cómo ni cuando las comadronas de hospital se perdieron por los vericuetos de la burocracia, las veo escribiendo notas interminables producto de los miedos de otros, que parecen decir recojamos la información que nos defienda, creemos en el problema, el riesgo y por tanto la intervención.
Veo a la madre que no se tiene casi en pie por las contracciones la sujeto como puedo, la mimo, le aparto el pelo de la cara, le susurro que ya llega su bebé veo a la comadrona sentada con el bolígrafo en la mano esperando a la siguiente nota, la siguiente intervención, la presión arterial, el antibiótico, el examen vaginal, tic-tac continua el gran reloj de la fábrica de nacimientos y de pronto siento que soy el trocito de comadrona que se perdió en el hospital, y quizás como doula soy eso...soy el eslabón perdido entre las mujeres y sueño con que un día esa pérdida sea reunión y las doulas sean todas las madres y las comadronas sean todas las doulas.

Jesusa Ricoy-Olariaga, desde Londres
Educadora de preparación al parto y doula además de madre
http://www.rompiendoaguas2.blogspot.com/

miércoles 3 de febrero de 2010

SOY MAMÍFERA, VERÁS...

Soy mamífera, verás...
aunque viva en la ciudad
y salga en coche a la calle...

Soy mamífera, verás...
aunque en el supermercado
al ver la fruta y la verdura
mire siempre hacia otro lado...

Soy mamífera, verás...
aunque no recuerde ya
lo que es la libertad...
tengo un estilo de vida
de lo más occidental...

Soy mamífera, verás...
aunque en mi bolso
siempre vaya...
un móvil y una pda...
y...
toda la tecnología
que puedas imaginar...

Soy mamífera, verás...
aunque me sienta
desconectada
por pastillas...
y consejos
que nacen de
la ignorancia...

Soy mamífera, verás...
aunque me cueste
aclararme...
sin tiempo para escucharme,
sentirme ni para...
reflexionar,
todo ocurre muy deprisa...
y no se como parar...

Soy mamífera, verás...
aunque me domine el miedo
por falta de información
y me complique la vida
por no escuchar mi intuición...

Soy mamífera verás...
dotada de un intelecto...
que me diferencia
como mamífera y en
general... del resto
del reino animal

Soy mamífera verás...
y al parir
no necesito intelecto...
ME SIENTO LIBRE...
¡una mamífera más!

MERCHE ESCURSELL

NO MÁS MIEDOS!!

Acompaño estas poesías con un video de Chambao... verlo esta mañana me ha inspirado... GRACIAS SUSANA!!
un abrazo
Merche


TENGO MIEDO DE VIVIR…

Tengo miedo de vivir…
vivir… siendo una mujer….
porque…
puedo concebir,
crear…!
y tengo mucho poder…

MERCHE ESCURSELL


NO MÁS MIEDOS... QUIERO VIVIR 100%!!

No quiero tener más miedos
caminando junto a mi…
en la historia de mi vida…

No quiero tener más miedos
que me aten, que me frenen…
que impidan que sea yo misma…

No quiero tener más miedos
que me lleven a pensar
que la vida es algo
que yo puedo controlar…

No deseo tantos límites
ni tantas separaciones
ni tanta individualidad
ni tantas obligaciones…

Mi deseo ahora es…
confiar
aprender
dejarme sorprender…

QUIERO VIVIR 100%!!

MERCHE ESCURSELL

LIBRO DE AMELIA MUSSINI: PARTO, MIEDO Y DOLOR



Sello/Edit.: Del nuevo extremo
Tema: Ensayo Salud Maternidad
Páginas: 224

Sinopsis: La partera y psicóloga Amelia Mussini ha escrito un libro práctico, necesario y beneficioso para madres, parejas, instituciones y profesionales. Con más de 30 años de experiencia, la coordinadora de ACUNA explica con claridad la importancia del apoyo emocional y el estímulo corporal en el trabajo de parto, para medir el miedo y dar cauce al dolor, presenta nuevas propuestas para la psicoprofilaxis; el contacto y el vínculo con el recién nacido y 10 pasos para una lactancia exitosa.
Incluye:
•Primer score de medición de miedo y dolor en el parto realizado en el mundo.
•Cuadernillo de trabajo corporal para la mujer embarazada y su pareja.
•Cuadernillo de leyes y reglamentos.

Sobre el autor:
La Lic. Amelia Mussini es una de las obstétricas más prestigiosas de la Argentina y además es psicóloga. Sus novedosas ideas ayudan a repensar ciertas verdades científicas, y sugieren una necesidad de reflexión.

¿Pueden las mujeres decidir sobre sus partos? ¿En qué aspectos pueden decidir? ¿Cuál es la diferencia entre el conocimiento sobre el propio cuerpo de las mujeres y el saber médico sobre ese mismo cuerpo?
Y estos distintos saberes, ¿es posible articularlos? ¿Resulta útil esta posible articulación? Y si es así, ¿cómo se articulan?

País de impresión: Argentina
País de publicación: Argentina
Idioma: Español

..............................................


ARTEMISA NOTICIAS
Parto, miedo y dolor | 4.1.2010

La obstétrica y psicóloga, Amelia Mussini explica en el libro 'Parto, miedo y dolor. Medir el miedo para dar cauce al dolor' (Del Nuevo Extremo) la importanica del apoyo emocional y el estímulo corporal en el trabajo de parto. Ofrecemos un adelanto.

Todo investigador trabaja acuciado por las preguntas que lo persiguen. ¿De dónde surgen esas preguntas? La repuesta es, generalmente, bastante personal. A algunos les surgen de los libros, a otros de un profesor, o de la tarea cotidiana.
Les voy a contar de dónde surgen mis preguntas y cómo, casi sin darme cuenta, me fui introduciendo en la interdisciplina.

En 1964 comencé a trabajar como maestra en escuelas del Gran Buenos Aires, partido de La Matanza: en Laferrère, González Catán, Barrio Los Pinos… Todas, llamadas en aquel entonces 'escuelas de villa'. La mayoría de las aulas eran viejos tranvías acondicionados. Hoy se habla mucho de desnutrición infantil, pero ya entonces veíamos chicos con hambre, que no aprendían porque tenían poca concentración y estaban preocupados por otros temas. En muchas de las casas había problemas por la carencia de recursos económicos básicos y de sostén social. A esto se sumaba, con cierta asiduidad, la falta de madre o padre, y así, estos niños crecían con una concepción 'devaluada' de sí mismos y de la vida.
Ya este primer trabajo, inmerso en un sector social distinto al que pertenezco, me ayudó a pensar e interesarme en el componente sociológico y antropológico de la vida humana. En esa población había descendientes de los primitivos habitantes de estas tierras, por lo cual se escuchaban creencias y ritos diferentes, y tan válidos como los nuestros.

Estaba en ese momento decidiendo mi carrera universitaria. Motivada por todo lo que veía y escuchaba en las escuelas primarias, ingresé en Filosofía y Letras a la carrera de Psicología. La facultad sufría entonces la persecución por parte de la dictadura militar y, a los dos años de mi ingreso, fue cerrada por un tiempo. En ese momento me incorporé a la carrera de Obstetricia, de la que nunca más me pude desprender, y tuve una de las vivencias fuertes de mi vida: presencié el primer parto.

Aun cerrando mis ojos puedo evocar con nitidez esa escena. Imagínense una sala de partos (que ahora llamaríamos 'tradicional'). Una señora, acostada en una camilla —con lo que nosotros, los de obstetricia, llamamos 'las piernas colgadas'—, toda tapada con sábanas estériles. Las alumnas (ninguna hasta ese momento había tenido esta experiencia) ingresamos a la sala y nos ubicamos, casi sin mirar a nadie, en unas gradas como las de los coros, justo frente a la camilla en la que solo se veía la vulva. Es evidente que entramos al final del período expulsivo porque a los pocos segundos vimos cómo salía la cabecita y luego todo el cuerpo del bebé. Nadie nos había preparado emocionalmente para entrar ni estábamos conectadas con la embarazada, a quien no habíamos visto. Recuerdo un gran silencio en esa sala de partos, solo la voz de la médica indicando cómo pujar, y después el llanto del bebé, a quien retiraron inmediatamente. Pienso que tal vez así era la organización en la Maternidad Pardo cuando debían ingresar estudiantes.

En la carpeta de 'archivos de mis recuerdos' hay otra escena más antigua que tengo muy grabada, y fue repetida en cada uno de mis cumpleaños. Es el relato con el que me despertaba mi mamá a las nueve de la mañana, hora en que nací. Ella me decía: 'Acabas de nacer. Fuimos a la mañana muy temprano al hospital de Puerto Belgrano. Tuve suerte: la partera de guardia era una amiga que, aunque hacía mucho que no la veía, me cuidó muy bien. Fue rápido: enseguida me llevó a la sala de partos; tenía las piernas colgadas mientras me presentaba a sus compañeros médicos; sentía mucha incomodidad y vergüenza. A tu papá lo mandaron a tomar un café y él se fue. Naciste y te pusieron sobre una mesada. Hacía mucho frío, te vi morada y les dije: —No la dejen ahí, va a estar más calentita conmigo…'.

No pude imaginarme cómo era una mujer con 'las piernas colgadas', hasta que por fin entré como alumna a aquella sala de partos en la Maternidad Pardo; es evidente que mi madre me dejó vislumbrar escenas que yo tuve que ir a buscar para ver y entender.

El tiempo y mi experiencia como obstétrica me permitieron ir tamizando el recuerdo de esos relatos. Pude escuchar en ellos los reclamos de una mujer: por un lado, hacia su marido (¿por qué se fue?). Y también hacia los profesionales: ¿por qué no le sugirieron a él que participara del parto, que la acompañara, que estuviera en la escena, no tomando un café ante la circunstancia tan importante de su vida como es ser papá…?

Otro reclamo de mi madre en su relato: 'Saliste y te pusieron sobre una mesada; era 9 de julio, hacía mucho frío, te vi morada y dije: 'No la dejen ahí, dénmela, que va a estar más calentita conmigo'. Esa era la forma en que se revisaba al recién nacido, por razones de seguridad. Razones que luego fueron analizadas científicamente. Tiempo después pude conectar estos reclamos de mujer y mis nuevas búsquedas en obstetricia. Nunca creí del todo que fueran casualidad: creo que la primera que me ayudó a pensar fue esta mujer, mi mamá, que, sin darse cuenta, elaboraba sus escenas tan fuertes de parto con su propia hija.
Desde 1972 y durante años —además de mi labor en instituciones públicas—, formé parte, en el ámbito privado, de un equipo interdisciplinario. Con él invitábamos a los papás (de la manera en que ellos quisieran y pudieran) a estar con nosotros en la sala de partos. Yo ayudaba a las mujeres a que buscaran sus maneras personales de estar en el parto: no les 'colgábamos las piernas', no estaban acostadas; nuestro neonatólogo no ponía sobre la mesada al bebé, sino que lo miraba y lo controlaba sobre el pecho de la mamá (salvo las pocas excepciones en que alguna indicación médica sugiriera lo contrario).

Hay también otra circunstancia que resulta llamativa en mi historia personal. En 1998, en una charla casual, le pregunto a una tía materna por la historia de mi bisabuelo —de quien tenía pocos datos porque la familia no solía contar nada—. Así, inesperadamente, me entero de que mi bisabuela, Juana Dispa, llegada de Bélgica con su título de maestra, había ingresado al Hospital de Clínicas y se había formado como una de las primeras parteras profesionales de la Argentina.
Antes nunca me habían contado esto. Fue un dato que me impactó mucho, y me abrió a nuevas preguntas tanto personales como en el ámbito de la investigación de las transmisiones culturales. A pesar de no haberlo sabido conscientemente, ¿hubo algo que mi familia transmitió sin que ninguno se diera cuenta…?
De este modo fui valorando cada vez más mi predisposición a dar marcada importancia al conocimiento de la historia tanto de la ciencia médica como de las culturas, para articularlas en la formación de profesionales que se dedican a la prevención y atención de la salud.

En estos momentos hay un nuevo movimiento de ideas con el objeto de repensar ciertas verdades científicas, lo que sugiere que hay una necesidad de reflexión. Por ejemplo, ¿pueden las mujeres decidir sobre sus partos? ¿En qué aspectos pueden decidir? ¿Cuál es la diferencia entre el conocimiento sobre el propio cuerpo de las mujeres y el saber médico sobre ese mismo cuerpo? Y estos distintos saberes, ¿es posible que se articulen? ¿Resulta útil esta posible articulación? Y si es así, ¿cómo lo hacen?

Este libro es un potencial aporte para esta reflexión y sus implicaciones en la obstetricia. Está escrito con el deseo de seguir instalando esa reflexión tanto en las futuras madres y futuros padres como en los profesionales que atienden el embarazo, el parto y la crianza.

Está dirigido en particular a los profesionales relacionados con la obstetricia (obstétricas, médicos obstetras, neonatólogos, parteras, enfermeras, etcétera), y también a aquellos provenientes de la psicología o la psiquiatría, cuya especialización se vincule con la atención perinatológica. Por su enfoque interdisciplinario, es asimismo un aporte para antropólogos y sociólogos interesados en los condicionamientos culturales y sociales implicados en estas cuestiones. Y, en especial, está dirigido a las mujeres embarazadas, a sus parejas y a las familias que se encuentran en esa movilizadora situación vital.

Es también mi intención proponer a las autoridades nacionales de Salud que la Psicoprofilaxis Perinatológica Integral (que abarca el embarazo, preparto, parto, puerperio, lactancia, y crianza) sea instituida como especialidad. Que su formación científica sea interdisciplinaria, profunda y sistemática. Y que incluya el gran aporte de las técnicas corporales en todas las etapas mencionadas, ya que de este modo se podrán analizar y resolver mejor las problemáticas actuales durante el embarazo, en las salas de parto y aun en los puerperios cuando las parejas retoman el tema de salud sexual y anticoncepción. Temas todos de gran actualidad y que necesitan un mayor aporte de profesionales formados.
Artemisa Noticias

martes 2 de febrero de 2010

SURÀ LILLO: El ORIGEN DEL PATRIARCADO Y EL RESURGIR DE “LA MADRE”


La semilla del patriarcado pudo germinar alrededor del 3.113 A.C (aproximadamente), tiempo en que naciera la primera civilización en Mesopotamia. El nacimiento de las primeras ciudades dio origen a un sistema de organización social donde el rol del hombre y de la mujer fue diferenciado según su sexo.
Los roles hombre y mujer fueron constreñidos a un sistema de creencias nocivo basado en el miedo al Amor.

Antes del surgimiento de este sistema de creencias, las sociedades matriarcales giraban en torno a la figura de la DIOSA como madre dadora y creadora de todo lo que existe. Este sistema de creencias basado en ese principio femenino como origen de toda vida reflejado en la naturaleza, donde vida y muerte son complementarias, fue sustituido por la visión de un único DIOS que separa y condena.

El mito griego de Apolo y Dionisio podría representar las dos caras opuestas de ese DIOS masculino, que separa y divide, entre lo bueno y lo malo. Así Apolo representa lo recto, lo bello, el equilibrio y Dionisio sería el Dios de la oscuridad, y de la falta de control, de los instintos, representante de nuestra sombra. El intento de reprimir esa energía femenina de vida, expansión y muerte y resurrección, ha generado a través de la mano de los represores patriarcales un yugo de control que perdura hasta nuestros días.

Surà Lillo; nació en Montiel en 1971 (C.Real) estudió Filosofía y Letras en la Universidad Complutense de Madrid, profesionalemte se desarrolló en Marqueting y comunicación trabajo que desarrolló en diferentes multinacionales.
Su espíritu inquieto la llevo al estudio de filosofías orientales formándose como Terapeuta Holístico, tras un largo recorrido de continuo aprendizaje con diferentes Maestros de sabiduría, cambió su profesión orientándose en la Medicina Alternativa. En la actulidad continua su formación y desarrollo en estas áreas.

Para leer el texto completo entra en: Mujer Despierta.com

CUENTO DE CANDELARIA

Cuenta la leyenda de la tradición no escrita de la Diosa de la vieja Europa que había para las mujeres sabias, brujas, hechiceras, transmisoras de la sabiduría ancestral, unos momentos al año que nunca se olvidaban de celebrar.

Cuando llegaban los primeros días de febrero se apartaban de sus quehaceres diarios, se ponían ropas blancas y azules que ellas mismas cosían durante el año y dedicaban todo el día a prepararse para una gran celebración.

Después del crudo invierno y con la nariz todavía fría por sus idas y venidas a buscar agua a la fuente, atender el ganado y preparar la tierra para la siembra; en ese momento el tiempo se paraba para renovarse y su cuidado en los preparativos las conectaba con algo que iba más allá de lo comprensible.

Iniciaban el día reuniéndose en la casa de una de ellas y se dedicaban a preparar la estancia limpiándola primero. Luego elegían un lugar para preparar el altar donde depositarían alguna imagen que las conectara con su intención profunda de renovación.

Buscaban la imagen de Brigantia, de Brigit, Oimele, de la triple Diosa o de la Candelaria y elaboraban entre todas la disposición del altar.

Después elegían velas que a veces ellas mismas elaboraban con formas sinuosas que les recordaban sus propios cuerpos. Algo que les recordara que los días empezaban a alargarse y que el sol se disponía a ofrendar más su luz a sus campos fértiles.

Se preparaban con sus ropajes bellos y sencillos invocando a la Diosa para que les proporcionara fertilidad en sus cuerpos, prosperidad en sus nuevos proyectos y renovados amores para poder verter sus gotas de amor esencial en algún corazón que las correspondiera. Así crearon hechizos y sortilegios para afianzar más sus palabras y cargarlas de veneración a la vida.

Ellas, que se sentían sabedoras y trasmisoras del poder de las hierbas curativas y de la inspiración de los poetas, se cargaban de luz para ofrecerla a su comunidad en las noches oscuras del alma. Se sentían jóvenes doncellas renovadoras del fuego sagrado de su comunidad que les permitiría reinventarse un año más.

En los preparativos los hornos de leña de las casas empezaban a soltar humo con fuerza por sus chimeneas por los preparativos de la cena de Imbolic. Guardaban para ese momento la leche, la nata, la mantequilla de sus vacas y cabras y elaboraban pasteles deliciosos. Cocinaban platos bien condimentados con ajo, cebolla y pimienta y no faltaban los panecillos con formas de soles.
Toda esta inspiración de creatividad en la elaboración de las cosas cotidianas les preparaba para adentrarse en la con la salida de la luna, prender juntas sus velas de un mismo fuego sagrado y celebrar la noche con bailes, tambores y canciones populares.

Al día siguiente en sus caras cansadas se dibujaba una sonrisa de complicidad que las uniría en una alianza renovada hasta el próximo Sabbat.

Y colorín, colorado, color plateado esta historia ha empezado…

TEXTO DE PILAR RODRIGUEZ MENDEZ DE ARBOLEDA DE GAIA

La Virgen de la Candelaria o Nuestra Señora de la Candelaria es una de las advocaciones más antiguas de la Virgen María y se celebra el 2 de febrero; Si quieres saber más entra en wikipedia.org

MAMÁ… CUENTAMÉ EL CUENTO DE MI NACIMIENTO

Mamá...
cuéntame el cuento
de mi nacimiento...
puedes sentarte un momento?

Vale, vale
yo me siento
y tu, escucha atento...

Érase una vez...
una mujer...
alta y delgada
que... aunque parecía haberse
tragado una oliva
...estaba embarazada

Cantaba, bailaba...
y comía por dos...
frutas, verduras...
pastas, chocolate
y patatas fritas!!

Lucía un vientre
color canela y limón
que cada semana...
más se estirabaaa...

Al principio pensó:
esto solo es una oliva,
me la he tragado con hueso
y hace forma en mi barriga...

...O... a ver si va a ser un pez
que empezó de renacuajo...
y ahora lo tengo aquí abajo...

Ya lo tengo!!
un día me lo comí...
envuelto en un bocadillo
y sin ser yo muy consciente
está creciendo en mi ombligo...

Acaso es él
el que baila?
el que interrumpe el silencio?
cuando todos se han callado
escucho...
no olvides que voy viniendo...

Seguro que será un pez?
Ay! no lo tengo yo muy claro...
Pero, que cositaaa
puede ser...

Pasaron muchas semanas...
con sus soles y sus lunas!
arranqué muchas hojas
...del calendario!!
sacaba y metía la ropa
en el armario...

Y... sorpresilla!
ya no estaba tan alta mi barriga...
y mis labios besucones
te esperaban cantando canciones...

Sentía que algo importante
estaba a punto de pasar...
no me había tocado la lotería
ni mi cantante favorito
me había venido a visitar...
¿No sería entonces
que volvería
a ser mamá?

Entonces no tuve duda,
¡esta barriga no es normal!
¡aquí dentro hay un niño...
como una catedral!

Pasaron unos días y...
decidiste salir
después de Navidad...
para acabar fuera el año
y empezar juntos
el que estaba a punto
de comenzar...

Nos pusimos muy contentos
al ver que ya habías llegado...
si!! ahora tenemos dos hijos
y Laia ya tiene a su hermano!

Y...
colorín colorado...
nueve meses ya han pasado!!

MERCHE ESCURSELL